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domingo, 12 de agosto de 2012

¿Por qué nos "pitan" los oídos tras un concierto de rock?


El oído humano es un órgano extremadamente sensible. Reacciona rápidamente en caso de sobrecarga que, si se prolonga durante mucho tiempo, produce trastornos que ni el médico podrá solucionar. Cada sonido alcanza al tímpano en forma de ondas sonoras. Allí se refuerza y se transmite a los finos pelillos del oído interno. Las ondas sonoras crean una determinada presión que se eleva cuando lo hace la intensidad sonora. Si la presión es demasiado grande, las células pilosas se doblan. Paulatinamente se van recuperando, por lo que después de una carga sonora excesiva subsiste durante cierto tiempo la sensación de sordera. Si el ruido es demasiado alto, los pelos pueden incluso romperse, lo que acarreará una pérdida de la capacidad de audición en un determinado campo de frecuencia.

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sábado, 11 de agosto de 2012

Henri Rousseau


Henri Rousseau fue una figura inusual dentro del modernismo: su trabajo es difícil de clasificar en algún estilo artístico definido. Sus composiciones fantasiosas no se correspondían a ninguna tradición y, sin embargo, descubrieron nuevos campos para el arte, constituyendo algunos de los cuadros más atractivos y curiosos de la vanguardia de comienzos del siglo XX.

Rousseau nació en Laval, en el noroeste de Francia, en 1844. Ya adulto, trabajó en el servicio aduanero francés hasta que se jubiló. No fue hasta que cumplió los cuarenta años que empezó a dedicar la mayor parte de su tiempo a pintar. Nunca había asistido a escuela de arte alguna.

Después de que los artistas Paul Signac y Maximilien Luce descubrieran el trabajo que Rousseau había estado realizando en privado, a partir de 1886 empezó a participar en la exposición no oficial Salon des Indépendants, en París, donde mostraba sus cuadros al lado de los lienzos de Vincent van Gogh, Henri Matisse y otras figuras relevantes. Sus obras se hicieron merecedoras de muchos halagos teniendo en cuenta que se trataba de un autodidacta. Menos sorprendente es que la crítica más conservadora, habida cuenta de los gustos “oficiales”, machacara su estilo naif.

Con la llegada del nuevo siglo, Rousseau –o el Aduanero, como se le llamaba- se convirtió en una especie de pintor de culto del movimiento vanguardista. “Henri Rousseau nos mostró lo que puede ofrecer la sencillez. Esa faceta de su versátil talento es actualmente su principal mérito”, declaró Vasily Kandinsky en el almaque Blauer Reiter en 1912, en el que se reproducían siete pinturas de Rousseau. El “Aduanero” desarrolló su estilo hasta convertirlo en uno de los más influyentes del modernismo artístico, desde el Cubismo al Realismo pasando por la Pintura Metafísica. Los surrealistas en particular se sintieron muy inspirados por la inocencia infantil y la despreocupación que destilaban sus lienzos. Lo consideraban un genio artístico que, apoyándose en sus experiencia individual, podía ver más allá que un pintor con adiestramiento académico.

Los cuadros de Rousseau procedían enteramente de su imaginación. Sus motivos los tomaba de un mundo imaginario con escasas conexiones con la realidad. Esto es especialmente cierto en sus escenas selváticas, que construía a base de planos sin relieve para expresar sus emociones (jamás había visto una selva aunque afirmaba que sí). En estas pinturas de intenso colorido con una vegetación meticulosamente representada y poblada por exótica fauna, todo parecía estático y mágico, como la escena hubiera sido paralizada en una especie de burbuja temporal: la realidad no podía distinguirse del sueño.

Junto a las pinturas de selva –a las que Rousseau se dedicó casi exclusivamente en los últimos seis años de su vida- realizó retratos, escenas urbanas y cuadros florales, todo ello siempre reducido a su naturaleza esencial.

Rousseau murió en París en 1910 sin haber salido jamás de la pobreza. Tras su fallecimiento, sus cuadros se vendieron por precios enormes.

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martes, 7 de agosto de 2012

Los avatares de Visnú




Visnú, el protector, es el tercer dios de la tríada hindú. Algunos de los mitos más antiguos lo describen tomando parte de la creación. Uno de ellos nos cuenta cómo desde su vientre se abrió un loto del que salió Brahma, mientras que otro narra cómo sus tres pasos formaron el mundo de los humanos y de los dioses. Pero la más famosa de todas esas leyendas detalla sus diez avatares, las formas en las que descendió a la Tierra para protegerla del peligro o el mal.

Los avatares son, pues, formas terrestres del dios Visnu. En sus tres primeros avatares visitó nuestro plano para protegerlo de una serie de desastres naturales. Como Matsya, el pez, avisó de la inminente Gran Inundación a Manu, el primer hombre. De esta forma, Manu pudo construir un barco que le permitió sobrevivir (¿les suena el mito?). Como Kurma, la tortuga, Visnú cargó el Monte Mandara a su espalda cuando los dioses revolvieron los mares para producir el elixir de la vida. Como Varaha, el jabalí, levantó la tierra de los mares para que no quedara arrasada por otra inundación.

Los siguientes tres avatares –Narasimha el hombre-león, Vamana el enano, y Parasurama el brahmin- salvaron el mundo al derrotar diversos enemigos, incluyendo demonios y guerreros.

El séptimo avatar, Rama, es uno de los más grandes héroes de la mitología hindú: un guerrero que destruyó al malvado rey de Lanka. Su historia se narra en el gran poema épico Ramayana. A continuación, Visnú vino a la Tierra como Krisna, adorado por su propio derecho como divinidad independiente, quien derrotó a varios demonios. Krisna es también famoso por sus amantes, especialmente la leal Radha, cuya adoración por él es el ejemplo perfecto de cómo un fiel debería adorar a su dios.

Los dos últimos avatares tienen un cariz más espiritual. El primero es el Buda, el gran líder religioso y maestro que dejó atrás una vida de riquezas y privilegios para hallar la plenitud espiritual. Enseña a la gente el camino a la Iluminación y astutamente engaña a los malvados para que sean castigados. El último avatar no ha aparecido todavía. Su nombre es Kalkin y se dice que surgirá montando un caballo blanco, eliminará el mal y dará comienzo a una nueva edad dorada.
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domingo, 5 de agosto de 2012

1941-El asesinato de Heydrich



Para muchas personas en la Alemania nazi, el Obergrupführer (teniente general), Reinhard Tristan Heydrich era un ejemplo de la nueva generación que ahora gobernaba su país. Nacido en 1904, era un hombre alto, rubio y de ojos azules. Era un experto jinete, practicaba la esgrima y tocaba bien el violín. Estaba casado y tenía dos hijos, Klaus y Heide.

Además, Heydrich era uno de los hombres más siniestros y temidos del Tercer Reich. En enero de 1942, dirigió la conferencia de Wannsee, que puso en marcha la “solución final de la cuestión judía”, acabó con el asesinato de seis millones de judíos, homosexuales, gitanos, comunistas y otros grupos que los nazis consideraban indeseables.

Antes de esa fecha, el 28 de septiembre de 1941, Heydrich había sido nombrado Reichsprotektor de Bohemia y Moravia (las provincias checas de la república de Checoslovaquia). Su primera acción consistió en incrementar los sueldos de los obreros de la industria pesada. Simultáneamente, ordenó a las SS que capturasen a cualquiera que opusiera resistencia y que lo arrestase, ejecutase o deportase. Esta táctica de la “zanahoria y el palo” funcionó bastante bien y la producción de armamento aumentó.

El gobierno británico tenía la intención de eliminar a este sanguinario nazi, pero necesitaba el apoyo del gobierno checo, exiliado en Londres. Los checos estaban divididos entre los que temían represalias y los que querían actuar. Sin embargo, en 1941, se lanzó la Operación Antropoide. Dos soldados de las fuerzas checas libres, los sargentos Jan Kubis y Josef Gabcik, fueron entrenados por el Ejecutivo Especial de Operaciones (SOE) y lanzados sobre Checoslovaquia. Se dirigieron a Praga y contactaron con los grupos de resistencia.

Heydrich era un objetivo difícil de asesinar. Pero en el camino de casa a Praga, era acompañado tan sólo por su conductor. Se eligió la esquina de Kirchmayerstrasse y Klein Holeschowitzerstrasse para la emboscada. Gabcik llevaría una metralleta Sten de 9 mm escondida bajo la gabardina y Kubis una granada de mano antitanques modificada, metida en un maletín. Si Gabcik no conseguía matar a Heydrich, la granada sin duda acabaría con él.

El 27 de mayo, Kubis y Gabcik, con otros dos soldados checos, el sargento Josef Valcik y el teniente
Adolf Oopalka como centinelas, tomaron sus posiciones. Hacia las diez de la mañana, Valcik emitió una señal con un espejo y en el momento en que el Mercedes verde de Heydrich tomó la curva, Gabcik se desembarazó de su gabardina, sacó la ametralladora, apuntó, pero no pasó nada. Se había atascado el mecanismo.

La granada lanzada por Kubis voló por los aires. Explotó junto a una de las ruedas traseras del coche hiriendo a Heydrich. Al escaparse los soldados checos, el Oberscharführer Klein, chofer de Heydrich, se lanzó a perseguir a Valcik. Hubo un breve tiroteo, pero Valcik escapó.

Heydrich fue transportado al hospital de Bulokvka, donde fue intervenido para retirarle los pedazos de metralla y los fragmentos de relleno del asiento que tenía alojados en el abdomen. A pesar de todos los esfuerzos, murió por envenenamiento de la sangre el 4 de junio de 1942. El día 8 fue enterrado en el cementerio Invaliden de Berlín.

Se declaró la ley marcial y las SS y la Gestapo llevaron a cabo una investigación a fondo. El 9 de junio, obedeciendo a la falsa información según la cual los habitantes de las aldeas de Lidice y Lezaky, cerca de Praga, habían ayudado a los paracaidistas, las SS entraron en las aldeas, ejecutaron a 198 hombres, transportaron a 184 mujeres al campo de concentración de Ravensbrück y enviaron a 11 a la cárcel. Se llevaron a 98 niños. Los que fueron considerados racialmente aptos, fueron adoptados por familias de las SS. Mientras, destruyeron las aldeas completamente y en Lidice, hasta cambiaron el curso del río. Karl-Hermann Frank, el nuevo Reichsprotektor, declaraba con orgullo que ahora sólo podría crecer maíz donde antes estaba el pueblo.

El 18 de junio, traicionados por Karel Curda, un compañero de las SOE, Kubis, Gabcik, Valcik y Opalka, junto a otros tres partisanos de la resistencia, quedaron atrapados en la iglesia de San Cyril y San Methodus, en Praga. Las SS atacaron en la madrugada.

Tres hombres –Jaroslavl Svarc, Opalka y Kubis- murieron al instante en un tiroteo desde uno de los
balcones de la iglesia. Los cuatro que permanecían en la cripta (Gabcik, Valcik, Jan Hruby y Josef Bubvlik), siguieron luchando. Consiguieron mantener a raya a 760 soldados de las SS. Durante el enfrentamiento, los dos grupos mataron a 14 hombres de las SS e hirieron a 21.

Esa misma mañana, bajo las órdenes de las SS, los bomberos de Praga comenzaron a introducir agua en la cripta a través de los orificios de ventilación. Hacia el mediodía, tras seis horas de tiroteo, los miembros de las SS escucharon cuatro tiros, seguidos de un largo silencio. Los cuatro hombres se habían reservado las últimas cuatro balas.

Fue tal el reinado de terror instaurado tras la ejecución de Heydrich, que Bohemia y Moravia no volvieron a molestar a los alemanes en el resto de la guerra. Sin embargo, el organizador de la Operación Antropoide declaró más tarde: “dadas las circunstancias del momento, fue un buen intento. Fue la mayor operación de resistencia del país, y es una página importante en la historia de Checoslovaquia en la Segunda Guerra Mundial. Los checos deberían estar orgullosos de ello. Yo lo estoy”.
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viernes, 3 de agosto de 2012

¿Qué metales son líquidos a temperatura ambiente?


Además del mercurio, el galio, el cesio y el francio son todos líquidos a temperatura ambiente. Como estos líquidos son muy densos (y al mismo tiempo metales), ladrillos, herraduras y hasta balas de cañón podrían teóricamente flotar sobre ellos.

El Galio (Ga) fue descubierto por el químico francés Lecoq de Boisbaudran en 1875. Todo el mundo creyó que era un nombre patriótico, pero gallus es la palabra latina tanto para “galo” como para “gallo”, que es el nombre del químico en francés (Lecoq=gallo). Fue el primer elemento nuevo que confirmó la predicción de Dmitri Mendeleviev de la tabla periódica. El Galio se utiliza sobre todo en chips de silicio gracias a sus extrañas propiedades electrónicas. Los reproductores de CD también lo usan porque cuando se mezcla con arsénico transforma una corriente eléctrica directamente en una luz láser, la que se utiliza para “leer” los datos de los discos.

El Cesio (Cs) es utilizado en los relojes atómicos y se usa como definición teórica del segundo como medida de tiempo. También explota violentamente cuando entra en contacto con el agua. Su nombre significa “cielo azul” por las brillantes líneas que forman su espectro. Fue descubierto en 1860 por Robert Bunsen utilizando el espectroscopio que había inventado junto a Gustav Kirchoff, el hombre que anteriormente había descubierto que las señales que viajaban por las líneas de telégrafo lo hacían a la velocidad de la luz.

El Francio (Fr) es uno de los elementos más escasos de la Tierra: se ha calculado que sólo hay unos 30 gramos en todo el planeta. Esto es debido a que su radioactividad es tan intensa que rápidamente degenera en otros elementos más estables. También es un metal líquido a temperatura ambiente, pero no permanece en ese estado durante mucho tiempo (unos pocos segundos como mucho). Fue aislado en 1939 por Marguerite Perey en el Instituto Curie de París. Fue el último elemento que se encontró en la Naturaleza (los siguientes serían producto de la acción humana).

Estos elementos se encuentran en estado líquido a temperaturas inusualmente bajas para los metales, porque la disposición de los electrones en sus átomos hace que sea difícil para ellos acercarse unos a otros para formar una red cristalina. Cada átomo flota libremente, sin ser atraído por sus vecinos, que es exactamente lo que ocurre en otros líquidos.
Y esto el resto. Leer Mas...