span.fullpost {display:none;} span.fullpost {display:inline;} saber si ocupa lugar

miércoles, 23 de julio de 2014

¿De dónde vienen las manchas de edad?


En las personas mayores, en el reverso de las manos o en la cara suelen aparecer unas manchas marrones, como grandes manchas hepáticas. Se llaman manchas de la edad y no son un síntoma de enfermedad ni de la inminencia de un desenlace fatal, tal y como piensan algunos.

Estas modificaciones de la epidermis se producen porque en ella se acumulan unos pigmentos que ya no desaparecen. Estos pigmentos están encargados de proteger la piel de los denominados radicales libres que aparecen, por ejemplo, en mayor cantidad si se recibe una radiación frecuente de rayos ultravioleta. Los radicales libres son agresivas moléculas de oxígeno activo. Se puede rebajar su formación a base de fortalecer el sistema inmunológico, renunciando al consumo de tóxicos y exponiendo lo menos posible la piel a la radiación ultravioleta. Ésa es una forma de influir o evitar la formación de estas manchas de edad.

Leer Mas...

domingo, 20 de julio de 2014

¿Duermen los peces?



Se puede definir el sueño como un estado fisiológico normal, natural y periódico que se caracteriza por la suspensión de la vigilancia y la disminución de ciertas funciones como la actividad muscular, la circulación sanguínea y la respiración. En esa situación de reposo del cuerpo y del espíritu, los ojos están normalmente cerrados y no hay pensamiento consciente ni movimiento voluntario. Esta descripción, sin embargo, que corresponde perfectamente a la actitud de una persona dormida, no nos ayuda nada a saber si a los peces les afecta.

En su medio natural, el pez está a priori muy bien situado… para hacer pompas. Sólo que, aparte de algunos individuos entre las 375 especies de tiburones o las 465 especies de rayas, los peces no tienen párpados. Aunque algunas variedades poseen una membrana que protege los ojos contra posibles elementos irritantes, no hay ni una sola variedad de peces con párpados opacos que eviten toda visión.

En tales condiciones, es imposible cerrar el ojo para echar un sueñecito. Y si son peces de alta mar, nunca dejan de nadar. Así que, con respecto al postulado de partida, ¿la carencia de párpados y la constante actividad muscular significan realmente que los peces no pueden dormir? Por supuesto que no, aunque los peces tienen su manera especial de adormilarse cuando les llega el sueño.

Por ejemplo, el pez de roca se queda simplemente quieto cuando dormita y parece que flota. De hecho, no duerme profundamente y está atento a cualquier peligro. Los buceadores descubren a veces peces que están tranquilamente apoyados en una roca. Otros parecen descansar sobre la cola, con sus grandes ojos muy abiertos. Cuando están en este estado semicomatoso, es fácil acercárseles hasta el punto de que muchos buceadores hábiles llegan a pescarlos con la mano. Pero cualquier ligero temblor les hace escapar inmediatamente, demostrando así que no son totalmente inconscientes del peligro.

En alta mar hay muchas especies que no dejan de nadar. No obstante, en algunos momentos parecen reducir su actividad para contentarse con una especie de duermevela. Un poco como las personas sentadas sin gran convencimiento ante la televisión, con el ojo semicerrado y las neuronas relajadas. Sin embargo, si entra alguien en el salón, el televidente sabe conectarse enseguida a la realidad del entorno, aunque le sea imposible decir lo que estaba pasando en la pantalla. En resumen: puesta en tal situación, dejando flotar el espíritu entre dos aguas, un poco adormilada y con el párpado medio cerrado, la persona en cuestión no estaría muy lejos de dormir como un pez.

Leer Mas...

¿Nos quedaremos sin oxígeno respirable?




He aquí por qué deberíamos estar preocupados: el petróleo, el carbón, el gas, la madera y otras sustancias orgánicas quemadas requieren oxígeno molecular, el O2 que respiramos, para romper las uniones de carbono e hidrógeno y liberar energía. Esta reacción, que se conoce mejor como combustión, también apareja cada átomo de carbón liberado con carga positiva con dos átomos de oxígeno con carga negativa, y forma el dióxido de carbono o CO2.

Aunque esto disminuye la cantidad de O2 en la atmósfera, por ahora no hay necesidad de almacenar oxígeno en depósitos en el sótano. El gas de la atmósfera está compuesto por un 78% de nitrógeno, pero el oxígeno molecular le va a la zaga con el 20,94%. El uno y pico por ciento restante cae en la “otra” categoría, sobre todo vapor de agua pero también argón e hidrógeno; el CO2 solo supone el 0.04% de lo que respiramos.

A causa de esta relativa abundancia de oxígeno atmosférico, los científicos no temen que las emisiones de carbón acaben con las reservas de oxígeno. Incluso si quemáramos 9.000 millones de toneladas de combustibles fósiles, el oxígeno en la atmósfera solo se reduciría en un 20,88%. En comparación, solo quemamos 6.35 millones de toneladas cada año en todo el mundo. E incluso en este caso, otro de los efectos que esta acción supondría para el medio ambiente –más contaminación de partículas, temperaturas más altas- sería mucho, mucho peor que la disminución de oxígeno.

Leer Mas...

¿Qué es la corona solar?


La corona solar es una parte del sol que se extiende hacia afuera desde la superficie. Que se llame “corona” parece bastante adecuado tratándose del monarca de nuestro sistema solar. Como la corona no es muy densa, resulta difícil observarla.

Sin embargo, durante un eclipse solar, la luna bloquea la luz del sol y podemos ver la corona en todo su esplendor. Los observatorios en el espacio nos mandan imágenes de su forma en constante cambio, modelada por los campos magnéticos y por el viento solar, que se compone de partículas cargadas emitidas por el sol. La corona está a más de 2 millones de grados centígrados; curiosamente mucho más caliente que la superficie del sol. Aún no se tiene una explicación precisa para esto, pero parece que los campos magnéticos son responsables de esta alta temperatura.

Leer Mas...