Guantánamo –conocido a veces también como Gitmo-, se estableció en 2002 tras los ataques al World Trade Centre y el Pentágono, y se puso en funcionamiento para la detención de los sospechosos de actos terroristas durante la lucha en Afganistán y, posteriormente, Irak. Hay presiones sobre EEUU por parte de la comunidad internacional para que cierre el centro. Organizaciones pro derechos humanos como Amnistía Internacional lo describen como “el gulag de nuestros tiempos”.
La base naval de EEUU en la Bahía de Guantánamo existe desde 1898, cuando la isla pasó a manos

La base naval tiene una extensión de 120 kilómetros cuadrados y es la única base estadounidense situada en un país con el cual no tiene relación diplomática. Después de los ataques de 2001 en Nueva York, Washington y Filadelfia, George Bush declaró la famosa “guerra contra el terrorismo” y estableció este campo de detención para aquellos individuos considerados una amenaza potencial para la seguridad nacional. Con la protección natural del mar y las ciénagas que lo rodean, los campos de minas y la vigilancia

Muchos de sus internos fueron capturados durante la intervención militar en Afganistán e Irak tras 2001, pero un gran número llegó de otros lugares y fue entregado por terceras partes a cambio de recompensas. El campo central de Guantánamo, el Campo Delta –con capacidad para 600 prisioneros y junto a un acantilado al lado del mar- se abrió en abril de 2002 para sustituir al Campo X-Ray, que cerró ese mes.
Las imágenes de los prisioneros esposados y con el mono naranja, arrodillados en jaulas al aire libre

La Administración Bush declaró a los presos de Guantánamo “combatientes enemigos”. Esto les negaba sus derechos como prisioneros de guerra que establece la Convención de Ginebra, así como el derecho a ser juzgados por el sistema penal estadounidense. En lugar de ello se creó una comisión militar. Según Amnistía Internacional, de los casi 800 prisioneros hasta 2009, solo 26 habían sido juzgados y solo tres condenados.

Los defensores del centro sostienen que ha proporcionado información clave para impedir futuros

Algunos han argumentado que el “submarino” es una forma de coacción que no se puede calificar como tortura, aunque muchos otros –incluyendo el presidente Obama- han concluido que sí es un método de tortura, haciendo que toda la información conseguida con esta práctica carezca de validez legal. Cabe señalar que el exsecretario de Defensa de EEUU Donald Rumsfeld rechazó las afirmaciones acerca de que este método se utilizaba en la prisión y lo calificó de “mito”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario