Si el Sol se “apagara” (lo que es físicamente imposible), la Tierra seguiría caliente –al menos en comparacion con el universo que la rodea- durante algunos millones de años más. Pero nosotros, los habitantes de la superficie, sentiríamos el frío mucho antes.
En una semana, la temperatura global de la superficie de la Tierra bajaría hasta los -17,8ºC. En un

Aunque algunos organismos que viven en la corteza terrestre sobrevivirían, gran parte de la vida solo disfrutaría de una corta existencia postsolar. En la oscuridad, la fotosíntesis no podría producirse, y la mayoría de plantas se morirían en unas semanas. Los árboles más grandes, sin embargo, podrían sobrevivir varias décadas, gracias a su lento metabolismo y a sus sustanciales reservas de azúcar. Con la base de la cadena alimentaria fuera de combate, la mayoría de los animales morirían enseguida, pero los carroñeros que se alimentaran de los restos muertos aun podrían sobrevivir hasta que el frío los congelara.

Por supuesto, el Sol no solo calienta la Tierra; también mantiene al planeta en órbita. Si su masa desapareciera de repente (lo que es igualmente imposible, por cierto, porque, ¿adónde iría?), el planeta saldría disparado, como una bola atada a una cuerda que se suelta de repente.
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