Una masa de plástico no biodegradable se ha ido acumulando en las aguas del Pacífico Norte hasta alcanzar un tamaño que casi triplica al de España. Formada gracias a las corrientes oceánicas, esta ingente masa de residuos tiene su origen en países de todo el mundo y a largo plazo representa una de las mayores amenazas para el medio ambiente. Aun así, ningún estado u organismo internacional ha trazado un plan razonable para afrontar el problema.
Este vertedero flotante no es responsabilidad de un solo país y es un asunto verdaderamente sucio que

Que esta masa de residuos se encuentre al norte del Pacífico se debe a un giro oceánico, un flujo de corrientes marinas que gira en círculos y atrae enormes cantidades de escombros, los cuales se acumulan en su centro. Los ecologistas denunciaron la existencia de este fenómeno ya en los años ochenta, pero hasta 1997 no se confirmó su existencia, cuando el capitán de yate Charles J Moore y su tripulación avistaron el gran vertedero durante una regata. Posteriormente, Moore inició una campaña para atraer la atención sobre este problema.

Los científicos estiman que la isla de residuos contiene tres cuartos de millón de fragmentos de plástico por kilómetro cuadrado. El 90% de los residuos en el mar es de plásticos. El 70% de estos se hunde y causa daños impredecibles a la vida del lecho marino, pues, además de contaminar los fondos, bloquea el paso de la luz. A pesar de esto, la gran sopa de basura del Pacífico sigue siendo un basurero flotante que no interesa a ningún gobierno. Podemos suponer sin temor a equivocarnos que si se tratara de la gran reserva de petróleo del Pacífico habría un poco más de interés en reclamar su soberanía
No hay comentarios:
Publicar un comentario