Además, Heydrich era uno de los hombres más siniestros y temidos del Tercer Reich. En enero de 1942, dirigió la conferencia de Wannsee, que puso en marcha la “solución final de la cuestión judía”, acabó con el asesinato de seis millones de judíos, homosexuales, gitanos, comunistas y otros grupos que los nazis consideraban indeseables.
Antes de esa fecha, el 28 de septiembre de 1941, Heydrich había sido nombrado Reichsprotektor de Bohemia y Moravia (las provincias checas de la república de Checoslovaquia). Su primera acción consistió en incrementar los sueldos de los obreros de la industria pesada. Simultáneamente, ordenó a las SS que capturasen a cualquiera que opusiera resistencia y que lo arrestase, ejecutase o deportase. Esta táctica de la “zanahoria y el palo” funcionó bastante bien y la producción de armamento aumentó.

Heydrich era un objetivo difícil de asesinar. Pero en el camino de casa a Praga, era acompañado tan sólo por su conductor. Se eligió la esquina de Kirchmayerstrasse y Klein Holeschowitzerstrasse para la emboscada. Gabcik llevaría una metralleta Sten de 9 mm escondida bajo la gabardina y Kubis una granada de mano antitanques modificada, metida en un maletín. Si Gabcik no conseguía matar a Heydrich, la granada sin duda acabaría con él.
El 27 de mayo, Kubis y Gabcik, con otros dos soldados checos, el sargento Josef Valcik y el teniente

La granada lanzada por Kubis voló por los aires. Explotó junto a una de las ruedas traseras del coche hiriendo a Heydrich. Al escaparse los soldados checos, el Oberscharführer Klein, chofer de Heydrich, se lanzó a perseguir a Valcik. Hubo un breve tiroteo, pero Valcik escapó.
Heydrich fue transportado al hospital de Bulokvka, donde fue intervenido para retirarle los pedazos de metralla y los fragmentos de relleno del asiento que tenía alojados en el abdomen. A pesar de todos los esfuerzos, murió por envenenamiento de la sangre el 4 de junio de 1942. El día 8 fue enterrado en el cementerio Invaliden de Berlín.

El 18 de junio, traicionados por Karel Curda, un compañero de las SOE, Kubis, Gabcik, Valcik y Opalka, junto a otros tres partisanos de la resistencia, quedaron atrapados en la iglesia de San Cyril y San Methodus, en Praga. Las SS atacaron en la madrugada.
Tres hombres –Jaroslavl Svarc, Opalka y Kubis- murieron al instante en un tiroteo desde uno de los

Esa misma mañana, bajo las órdenes de las SS, los bomberos de Praga comenzaron a introducir agua en la cripta a través de los orificios de ventilación. Hacia el mediodía, tras seis horas de tiroteo, los miembros de las SS escucharon cuatro tiros, seguidos de un largo silencio. Los cuatro hombres se habían reservado las últimas cuatro balas.
Fue tal el reinado de terror instaurado tras la ejecución de Heydrich, que Bohemia y Moravia no volvieron a molestar a los alemanes en el resto de la guerra. Sin embargo, el organizador de la Operación Antropoide declaró más tarde: “dadas las circunstancias del momento, fue un buen intento. Fue la mayor operación de resistencia del país, y es una página importante en la historia de Checoslovaquia en la Segunda Guerra Mundial. Los checos deberían estar orgullosos de ello. Yo lo estoy”.
1 comentario:
Bien muerto el traidor Heydrich quien siendo MEDIO JUDIO no tuvo empacho al perseguir y asesinar a los que eran de su propia raza.
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